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domingo, 28 de abril de 2013

Caída demográfica


O Instituto Nacional de Estatística ven de facer públicos os datos do padrón a 1 de xaneiro de 2013. No que se refire a España, cómpre destacar dous fenómenos:
  1. Por primeira vez dende que existen rexistros, a poboación española diminúe.
  2. Diminúe o número de inmigrantes.
 En Galicia tamén retrocede a poboación. O país perdeu perdió case 18.000 habitantes en 2012.

lunes, 14 de enero de 2013

"Emigración: viaje al pasado"

Alá polos anos cincuenta, o cantaor Juanito Valderrama popularizou unha copla, El emigrante, que recollía a experiencia de centos de milleiros de españois que tiveron que deixar o país (normalmente cara Europa) na procura dunha vida mellor. Coa crise actual parece que volven aqueles tempos:


“Emigración: viaje al pasado”, El País, 10 de abril de 2012.
Si el desempleo sigue castigando tan duramente al mercado laboral, España va a necesitar pronto un nuevo Juanito Valderrama que ponga voz y sentimiento a la emigración de cientos de miles de trabajadores. Entre 1950 y 1973 un millón y medio de personas cruzaron la frontera para buscar una vida mejor; especialmente en Suiza, Francia y Alemania. Tras la crisis del petróleo y una vez en la Unión Europea, España se transformó de tal manera que invirtió el fenómeno migratorio pasando de emisor a receptor de mano de obra.
Los datos del Banco de España indican que este país puede estar volviendo al pasado: 1,8 millones de españoles son emigrantes y sus remesas han batido un nuevo récord —5.701 millones de euros en 2011— y siguen recortando distancias con las de los inmigrantes que viven en España. A pesar de la crisis, el saldo es positivo para España con 1.565 millones de euros de más que dejan los inmigrantes.
Una de las grandes diferencias entre los años heroicos de Valderrama y los de ahora es que aquellos emigrantes evitaron que el paro se disparase en España. La actual exportación de mano de obra es mucho menor en términos relativos —ahora España tiene 47 millones de habitantes frente a los 30,5 de 1960— y su huida está ejerciendo, por lógica, una influencia menos efectiva en la reducción del desempleo, cuya tasa ha colocado a España a la cabeza de la Unión Europea. Hay muchas diferencias entre aquellos emigrantes y los de ahora. Una de ellas es la mayor cualificación con la que ahora viajan los españoles en busca de un empleo. Otra muy importante es que cuando la crisis del petróleo puso fin a aquella triste diáspora, los emigrantes que volvieron hallaron una España con una tasa de paro del 2,2%; un sueño que ahora se vislumbra inalcanzable.
Lo que más une a ambos fenómenos es el papel benefactor que los países europeos juegan en nuestra economía. Puede que ahora haya descontento con las políticas económicas del continente, pero entonces como ahora son esos países los que acogen mayoritariamente a los emigrantes hispanos. Uno de cada tres vive y —¡oh, milagro!— trabaja hoy en el resto de Europa.


Emigrantes desmemoriados

O escritor Jordi Soler (El País, 12 de xaneiro de 2013) reflexiona sobre o proceso de emigración que se está producindo en España por motivo da crise económica: "Hace unos cuantos años, muy pocos, el principal miedo de los españoles, dentro de una lista de opciones atroces que incluía, por ejemplo, el terrorismo y el paro, era el miedo al inmigrante. Era el miedo sintomático de un país rico que veía a los inmigrantes como una amenaza, como una turba de gente necesitada que quería aprovecharse de su riqueza, de sus plazas de trabajo y de sus servicios sociales. Pero ese miedo al inmigrante, a la gente que tiene que salir de su país para instalarse en otro que le ofrezca mejores oportunidades, era también el miedo de un país desmemoriado, cuya bonanza económica lo había hecho perder de vista uno de sus fundamentos, que es precisamente esa multitud de españoles que, a lo largo de los siglos, exactamente igual que los inmigrantes que vienen aquí, han ido emigrando de este país para instalarse en otro que les ofrezca una vida mejor." (...) Se queres continuar lendo, pincha en La desmemoria.

lunes, 7 de noviembre de 2011

"Somos emigrantes viajados"


“Somos emigrantes viajados” é o título dunha reportase da xornalistas Carmen Morán que apareceu o domingo 6 de novembro en El País. Preséntanos o problema da emigración e da inmigración nunha España que forma parte dun mundo globalizado. Son todos eles conceptos relacionados coa demografía, que estudaremos no tema 8 do libro de texto.
É de especial interese a gráfica sobre a evolución demográfica española:



Aquí van algúns parágrafos e, se tes interese podes ler o informe completo en

España es un país eminentemente de inmigración, pero perderá 500.000 habitantes en una década.

España fue un país de emigrantes, aquellas maletas atadas, las estaciones de tren, los problemas con el idioma, esas comidas tan extrañas, el frío alemán, las Navidades entre lágrimas y coplas. Pero así, como las coplas de ida y vuelta, la situación cambió y durante los últimos 20 años las estadísticas oficiales no han dejado de contar el flujo de inmigrantes que atravesaban las fronteras españolas, casi tan abundante como el de Estados Unidos. Ahora, de nuevo, el saldo migratorio es otra vez negativo, salen más que entran. El 90% de las más de 580.000 personas que este año dejan España son extranjeros, crisis mediante. El resto, españoles. Pero ya no son solo emigrantes tal y como se conocieron, sino trabajadores que prueban suerte en un mundo globalizado.

Hace tres años, Juan Gamboa se dijo ‘ahora o nunca’ y se fue a Alemania. Es técnico de sonido y en Madrid trabajaba en Warner Music, tenía un buen sueldo, una vida que rodaba, pero no había cumplido su sueño. El camino para hacerlo le llevaba a Berlín. “Me dedico a la música electrónica y el meollo de eso está allí. Mi novia también vino. La vida es una experiencia, estar siempre en el mismo sitio es complicado, salir enriquece. No tengo prisa por volver. Mi próximo destino puede que no sea España”.

¿Es Juan un emigrante? Quizá solo en el diccionario. Cuando se tratan estos fenómenos suele hablarse de inmigrantes económicos para diferenciar al que llega a buscar un futuro que no le ofrece su país del que explora otras posibilidades, como Juan.

Las previsiones del Instituto Nacional de Estadística (INE) indican que se perderá población, hasta medio millón de personas en una década, porque los saldos migratorios seguirán siendo negativos.

Efectivamente, la natalidad seguirá a la baja. En España la independencia del hogar familiar materno se deja para muy tarde y la edad media para tener el primer hijo, 29,6 años en 2009, no baja.

Carmen Morán, “Somos emigrantes viajados”, El País, 6 de novembro de 2011.